Los movimientos sísmicos pueden ocurrir sin previo aviso y generar situaciones de riesgo en cuestión de segundos. Sin embargo, la preparación puede marcar una diferencia importante. Contar con un plan familiar, conocer las zonas seguras y saber cómo actuar antes, durante y después de un temblor permite reducir riesgos y proteger vidas.
Desde Coopamisol promovemos una cultura de prevención y responsabilidad comunitaria, porque una comunidad preparada responde con mayor calma y capacidad de organización ante una emergencia.
Antes del temblor: prepararse es proteger
La prevención comienza mucho antes de que ocurra un movimiento sísmico. Cada familia, institución educativa, negocio y comunidad debería contar con medidas básicas de preparación.
Entre las principales recomendaciones se encuentran:
- Elaborar un plan familiar de emergencia, estableciendo rutas de evacuación y un punto de encuentro.
- Identificar lugares seguros dentro de la vivienda, escuela o lugar de trabajo, como espacios alejados de ventanas y objetos que puedan caer.
- Asegurar libreros, espejos, cuadros y otros objetos pesados que puedan desprenderse durante el movimiento.
- Preparar una mochila de emergencia con agua, alimentos básicos, linterna, radio con baterías, botiquín, documentos importantes y silbato.
- Conocer dónde se encuentran los interruptores de electricidad, las llaves de paso del agua y el gas.
- Mantener despejadas las puertas, escaleras y rutas de evacuación.
- Realizar simulacros periódicamente para que todos los miembros de la familia sepan cómo actuar.
La preparación no debe limitarse al hogar. También es importante que las escuelas, empresas, organizaciones comunitarias y cooperativas desarrollen protocolos básicos de emergencia.
Durante el temblor: conservar la calma puede salvar vidas
Cuando comienza un temblor, la reacción inmediata es fundamental. Correr, empujar o intentar salir apresuradamente puede aumentar el riesgo de sufrir lesiones.
Una de las recomendaciones principales es agacharse, cubrirse y agarrarse. Si es posible, debe buscarse protección debajo de una mesa resistente y mantenerse alejado de ventanas, espejos, puertas de vidrio y objetos que puedan caer.
También se recomienda:
- No utilizar ascensores.
- Evitar correr durante el movimiento.
- Mantenerse alejado de fachadas, postes eléctricos y muros si se encuentra en la calle.
- Si se está conduciendo, detener el vehículo en un lugar seguro, alejado de estructuras que puedan caer, y permanecer dentro hasta que termine el movimiento.
- En lugares concurridos, mantener la calma y proteger la cabeza y el cuerpo evitando desplazamientos desordenados.
La prioridad durante el temblor debe ser protegerse y evitar movimientos innecesarios que puedan provocar accidentes.
Después del temblor: evaluar antes de actuar
Una vez finalizado el movimiento, la emergencia todavía no necesariamente ha terminado. Pueden producirse réplicas, daños estructurales, fugas de gas, incendios u otros peligros.
Por ello, es importante actuar con prudencia:
- Evacuar hacia el punto de encuentro previamente establecido.
- Revisar visualmente las condiciones de la vivienda antes de regresar.
- Si existe sospecha de fuga de gas, evitar encender fósforos, velas o aparatos eléctricos.
- Mantenerse atento a posibles réplicas.
- Si una persona queda atrapada, utilizar un silbato o golpear objetos para llamar la atención y evitar gritar continuamente.
- Utilizar el teléfono únicamente cuando sea necesario, especialmente para no saturar las líneas de emergencia.
- Mantenerse informado mediante los canales oficiales de las autoridades correspondientes.
La información también salva vidas
Durante una emergencia pueden circular rumores, mensajes falsos o recomendaciones sin fundamento a través de las redes sociales. Compartir información incorrecta puede generar miedo y dificultar la respuesta.
Por esta razón, Coopamisol recomienda consultar y seguir exclusivamente las orientaciones de las instituciones oficiales de emergencia y protección civil de la República Dominicana.
La ciudadanía debe mantenerse atenta a las informaciones del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), la Defensa Civil, los cuerpos de bomberos y las autoridades locales.
Una comunidad preparada es una comunidad más fuerte
La prevención no es responsabilidad exclusiva de las autoridades. Cada familia tiene un papel que desempeñar en la construcción de comunidades más seguras.
Preparar una mochila, realizar un simulacro, identificar una ruta de evacuación o enseñar a un niño cómo protegerse durante un temblor son acciones sencillas que pueden tener un impacto significativo.
En Coopamisol entendemos la solidaridad como una práctica cotidiana. Por eso, invitamos a nuestros asociados y a toda la comunidad a conversar sobre prevención, compartir información confiable y ayudar especialmente a niños, adultos mayores y personas que puedan necesitar asistencia durante una emergencia.
Prepararse no significa vivir con miedo. Significa actuar con responsabilidad, conocimiento y solidaridad. Una familia preparada protege a sus miembros; una comunidad preparada protege vidas.

